Desde ahí, llegamos al estaionamiento, dejamos los autos y tomamos las combis que nos llevaron hasta las pasarelas. Bruno decidió recorrerlas solito y nosotros todos juntos. Acordamos un horario para encontrarnos ya que a la tarde habíamos el minitrekking.
Las fotos no son capaces de demostrar la belleza imponente el lugar. Además nos tocó un día hermoso , casi sin viento.
¡Ámbar llegó a los cubitos!
Después de recorrer los miradores, regresamos al estacionamiento para ir hasta Puerto Bajo de las Sombras, donde a las 15.00 hs. saldría la navegación.
Como había tiempo, almorzamos y hasta hubotiempo de un descansito al sol.
Cuando fue la hora, embarcamos en una pequeña embarcación que nos llevó a ver al glaciar desde el Lago. Una belleza.
Luegode navegar un corto trecho que nos llevó del otro lado del lago, desembarcamos en una pequeña playita y desde allí a un refugio, dónde estaban los baños y se podían dejar los bolsos y mochilas que no se quisieran llevar al recorrido. Atravesamos un trecho por unas pasarelas nuevitas que hacían bastante accesible el recorrido. LLegamos a un punto dónde estábamos bien cerca del glaciar.
Después nos guiaron hasta el lugar dónde nos colocaron los grampones ´para poder caminar arriba del hielo.
Creo que sólo los que hicieron ese recorrido, pueden comprender lo que es. Es una excursión que nos lleva por sitios dónde se ven los hielos que cambian de color presentando los azules más variados.
La excursión termina con la degustación de un whisky on the rocks. Un buen brindis por haber cumplido el sueño.
La verdad que nada se iguala a esta experiencia.
Volvimos, sabiendo que fue uno de los mejores lugares recorridos. Volvimos a El Calafate, para preparar la partida, al día siguiente.,
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