Decidimos parar en el Museo Leleque. Varias veces había mandado mails sin obtener respuesta, así que cuando vimos el cartel decidimos ver de que se trataba.
Sabía que había sido armado por Benetton, como para "preservar el patrimonio" de la zona.
Primer camino de ripio:cerca de 5 km. Al llegar, nos recibió un empleado, que nos aclaró que la entrada costaba $80, y sólo hanía descuentos para niños pequeños y jubilados. Aunque nos pareció un tanto caro, entramos.
Estaá divido en cuatro salas: uno dedicado a las pueblos originarios con toldería y todo.
Más allá de las obras de platería, me pareció excelente las vitrinas dedicadas al "encuentro": con el Primer libro de La Anónima y un Catecismo en castellano e "indio", para poder catequizar a los mapuches.
Luego la parte dedicada a la huelga anarquista...¡ Una maravilla'
Por último, el almacén de ramos generales donde hay objetos que fueron traídos de otros almacenes de la zona.
La verdad, que vale la pena recorrerlo y dedicarle un buen rato.Paramos en El Bolsón, ya que a a partir de esa latitud, la nafta comienza a ser más barata, por la quita de los impuestos. Paramos en el A.C.A. en el que había una cola larguíiiisima. Aprovechamos para ir al baño y juntar fuerzas para llegar a Esquel.
Gracias al GPS, llegamos a nuestro destino: Hostel El Caminante (Avenida Alvear 1780, 9200 Esquel, Chubut 02945 15-52-9875) . Nos recibión David, que nos indicó nuestras habitaciones ( la nuestra en el primer piso y los Álvarez, en las nuevas habitaciones de la planta baja). Muy interesante el salón para poder aprovechar cenas y desayunos todos juntos.
Luego de los datos que nos pasó David, decidimos ir hasta Trevelin para aprovechar la tarde. Nos llegamos hasta turismo que nos indicaron como llegar a las Cascadas Nant y Fall.
Ya hacía mucho calor, dejamos los autos y caminamos los escasos metros hasta las cascadas. Muy bonitas:
Al salir, y comentar que íbamos a ir hasta la Represa de Futaleufú, el Guardaparque nos dijo que no hacía falta ir hasta Trevelin de nuevo, sino que al salir podíamos seguir por el camino de ripio por el que habíamos llegado, pasando 4 puentes, doblar a la derecha para llegar hasta la Aldea EScolar.Desde allí doblar a la izquierda, y llegábamos.
Allí nos indicaron, que había varias pequeñas cascadas, como por ejemplo, la de los Tambores, dónde el agua era exquisita.
Luego llegamos al recorrido para ver la represa. No hicimos la visita guiada, porque queríamos volver a Trevelin, para tomar un té galés. Pero eso es para otra entrada.


No hay comentarios:
Publicar un comentario